viernes, 5 de julio de 2013

Callejero villafranquino 4: Calle de Lérida

Obviamente esta calle no se llama así porque por ella se vaya a Lérida. El nombre tiene que ver con el mal llamado Palacio de Arganza que fue mandado construir por el Obispo de Lérida, que antes de ocupar ese cargo había sido abad en Villafranca del Bierzo. Así que ya sabeis, el palacio de Arganza debería llamarse Palacio del Obispo de Lérida. Aquí podeis ver una foto del interior del palacio en la actualidad.

domingo, 30 de junio de 2013

Callejero Villfranquino 3: Sucubo

 Supongo que el nombre original tendrá que ver con la gente que bajaba con cubos a coger agua al río Burbia pero la verdad es que sería mucho más interesante que  esa estrecha calle lleve su nombre porque en ella habitara un súcubo. Recordemos que un súcubo es un demonio que toma forma de mujer para seducir a los hombres.

Rendición francesa en Villafranca

Hoy recordamos el artículo que el historiador Arturo Pereira escribión en La Crónica de león sobre este pasaje de  la Guerra de Independencia en Villafranca:
"Una vez embarcadas las tropas británicas en el puerto de la Coruña, la guerra continúa y los ejércitos españoles se ven acosados por el mariscal Soult que penetra en Portugal. De la Romana que se había retirado al mismo tiempo que Moore por Foncebadón y Ponferrada Hacía Galicia, se ve amenazado por las tropas francesas que maniobran entre Galicia y Portugal. Se reúne con el General de su retaguardia Nicolás Mahy quien no pudo evitar ser alcanzado por algunas vanguardias francesas y entablar desigual combate con ellas perdiendo alguno de sus hombres. 
De la Romana y Mahy deciden dirigirse a Asturias para ponerse a salvo del acoso del enemigo. Para ello, marcan su ruta a través de la Cabrera, siguiendo la ruta que es menos apta para el poder de maniobra de la caballería francesa. 
Esta era la situación general de la distribución de tropas en los primeros meses de 1809 en el Bierzo y Galicia. Por otro lado, los franceses se habían visto obligados a estirar de forma imprudente sus líneas de comunicación y abastecimiento tomando como eje de estas líneas el Camino Real. Todo el mundo sabe que cuanto más se estiren estas líneas, más vulnerables son y por lo tanto el enemigo puede causar un mayor daño a lo largo de las mismas. Los franceses no tenían fuerzas suficientes para asegurar de forma eficaz esta líneas logísticas, tan sólo Astorga contaba con una guarnición de cierta importancia, al igual que Villafranca que contaba con dos batallones, uno de cazadores y otro de granaderos.
Nuestras tropas llegaron a duras penas a Ponferrada para enfilar definitivamente el camino hacía Asturias. Este ejército era especialmente escaso en cuanto a recursos y carecían de calzado, ropa, comida, en definitiva, de todo lo que debe tener un ejército para ser operativo mínimanente. Esto no pareció desanimarles, ni a sus generales , ni a sus soldados. A su llegada a Ponferrada
, hacen prisioneros a algunos franceses que no se sabe muy bien que hacían en la ciudad a parte de molestar. Lo que es más importante, se hacen con varios cañones de a 4, uno de a 12 y unas 3000 fanegas de trigo. 

Esto les viene que ni caído del cielo. No se lo piensan y sabiendo que Villafranca es la principal guarnición francesa en la zona deciden atacarla ahora que tienen un cañón con el que poder equilibrar un poco las fuerzas a su favor. 
De la Romana continuará con el grueso de su ejército hacía Asturias mientras ordena al Mariscal Mendizábal que ejecute el ataque. Lo que más urgía era trasladar el cañón de 12 libras desde Ponferrada a Villafranca. Esto se hace la madrugada del 17 para el 18 de marzo. 
Comienzan las primeras escaramuzas para encerrar en el castillo a las tropas francesas que se encontraban en Villafranca y los alrededores. Se utiliza para ello técnicas de acoso y de guerrilla.
Una vez conseguido el primer objetivo de tener encerradas a las tropas francesas en el castillo, Mendizabal divide en tres columnas su ejército. Una por la derecha bajo el mando del coronel Basols del regimiento de voluntarios de Gerona. Otra columna por la izquierda bajo el mando del Alférez Gomero, formado por tropas de caballería y de infantería. Finalmente, la tercera columna bajo el mando del Mariscal Mendizábal constaba de siete regimientos. En total el número de hombres se aproximaban a los 1500.
La maniobra de Mendizábal fue la típica de envolvimiento por los flancos al enemigo al tiempo que con el grueso de sus tropas ataca por el centro. Los franceses por lo tanto, se encontraba rodeados y sin escapatoria. Además De La Romana protegía a través de un segundo anillo, con el traslado de sus tropas, la retaguardia de sus hombres ante posibles intentos de socorro de los franceses a sus compatriotas cercados. 
Desde luego que Mendizábal tenía bien preparado y estudiado su ataque. El único punto débil que tenían todas sus disposiciones era la penuria de este ejército que daba lástima verlo. Ni siquiera el cañón estaba en buen estado y hubo que repararlo en tiempo record. Pero esto los franceses lo desconocían.
Comienza el ataque el 18 de marzo. Según el testimonio del propio Mendizábal los franceseseran obstinados en la defensa disparando con todo lo que tenían incluida su artillería situada en los cuatro torreones. El número de tropas francesas debía rondar los 1000 hombres, con lo que la superioridad de tropas españolas, que recordamos eran 1500, no era suficientemente significativa para garantiza el éxito. Si bien es cierto que los españoles disponían de un cañón de 12 libras, los franceses en contraposición disponían de artillería y el castillo para mantenerse en una posición ventajosa.
Se lanzan los primeros soldados españoles al asalto y con ello los primeros caídos en la acción. Mendizábal valora la situación y decide jugársela a una carta. Forma a sus hombres en una sola columna de ataque para dar la impresión de un mayor número de hombres, además de una mayor potencia de fuego que pueda amedrentar a los defensores. Comienza el segundo ataque según estas disposiciones. Mendizábal va el primero y claro, lo hieren, pero no ceja en el empeño. Conmina a los franceses a rendirse. Estos no acceden, todavía se sienten fuertes. Mendizábal que debía ser buen jugador de mus, se la juega amenazando con pasar a cuchillo a toda la guarnición sino se rinden. Los franceses dudan de su capacidad para resistir y de la fuerza de los españoles. Envían parlamentarios y pretenden obtener una buenas condiciones de rendición. Mendizábal hace una apuesta aún mayor y le impone la rendición sin condiciones. Pasa una media hora. Los franceses seguían sin tener claro la fuerza de las tropas españolas, que no obstante han avanzado al combate perfectamente formadas y decididas, lo que les hace inclinarse hacia la rendición incondicional tal y como el hábil Mendizábal exigía. Se acordó dejar a los oficiales franceses sus maletas y caballos y a la tropa sus mochilas. Forman los españoles a la salida de los franceses que también lo hacen en formación y entregan sus armas. Cuando ven al ejército español no se podían creer que se hubieran rendido a un ejército en tal estado de penuria. Pero ya era tarde y el valor unido a la decisión permitieron que la inteligencia venciera a la fuerza.
Cna vez recogidas todas las armas y municiones entregadas por los franceses, inmediatamente Mendizábal se las envía a su superior el Marqués de la Romana para aprovisionar al ejército español. Esto nos da clara cuenta de la indigencia de nuestras tropas que aún así escribieron una gloriosa página de su historia el 18 de marzo de 1809 que por aquella época estaban muy necesitadas de triunfos.
La repercusión de esta batalla fue decisiva en la moral del ejército español y permitió liberar al Bierzo del ejército francés, al menos por un tiempo."

lunes, 24 de junio de 2013

Romasanta en Villafranca del Bierzo

Siguiendo con la temática del hombre lobo en Villafranca hoy nos toca hablar de Manuel Blanco Romasanta el psicópata licántropo  y sacamantecas(haced click sobre su nombre para saber más sobre él y su truculenta historia). Sobre su figura se han realizado un par de pelis: "Romasanta" (de Paco Plaza el director de "REC") y "El Bosque del Lobo", ambas basadas en la figura de Romasanta y por consiguiente en  el libro "El Bosque de Ancines" de Carlos Martínez-Barbeito. En dicho libro , Benito Freire (trasunto de Romasanta) al huir de Galicia hacia Astorga, pasa por Villafranca a bordo de una diligencia: aquí y afectado por una pulmonía se detiene en una fonda  de la plaza mayor para posteriormente y a la salida de la villa, el coche ser asaltado por unos bandoleros.

El Hombre Lobo de Villafranca

Leyendo estos días el libro "Mitoloxía Popular del Reino de Llión", aparece una referencia a un hombre lobo que asoló tierras villafranquinas en el siglo XVIII según cuenta Pedro de Calatayud en su libro "Opúsculos y doctrinas prácticas", esto dice:
"En este siglo acia el año de 20, un hombre transformado en lobo, en cuya figura le vieron muchos, despedazó, y mató en los montes, prados y cercanías de Villafranca del Vierzo mas de veinte personas, y perdonando a veces a los becerros, bacas y ovejas, se tiraba con una furia infernal á los muchachos, y muchachas, que los cuydaban y oí decir, que saliendo uno armado, y á caballo contra él, huía el cuerpo y declinaba los golpes con destreza propia de hombre, el que era lobo figurado."

martes, 20 de noviembre de 2012

Callejero villafranquino 2: Calle Topete

¿Calle Topete? Hoy miramos atrás para recordar algunos de los nombres que ha tenido nuestra entrañable calle del agua. Aparte del acuático nombre proveniente me temo de las continuas inundaciones sufridas al recoger el agua de las calles superiores así como del  arroyo Barbuliña y el río Burbia, la calle también lleva el nombre de Calle Ribadeo en conmemoración de la nunca finalizada vía de ferrocarril que iba a unir Villafranca con la ciudad gallega. En Ribadeo hay calle Villafranca y en Villafranca hay calle Ribadeo.
Pero antes de calle Ribadeo, la calle del Agua fue calle de Topete del que podéis leer largo y tendido en la wikipedia:  http://es.wikipedia.org/wiki/Juan_Bautista_Topete

jueves, 5 de julio de 2012

Callejero villafranquino 1: Jesús Adrán

Casi un año después desde la última entrada de este blog, vuelvo con una nueva sección; el Callejero Villafranquino pretende dar a conocer algo de la persona o lugar del que proviene el nombre de la calle.
Empezamos con Jesús Adrán, el hombre que da  nombre a esta céntrica calle fue uno de los encargados de traer la luz eléctrica a Villafranca alredededor de la decada de 1890.
Sobre la electricidad y su desarrollo en Villafranca es fundamental la creación de la Sociedad Electricista de Villafranca, creada en 1890 por Manuel Suárez, a quien sustituyó Apolinar Sandes. Obtenía electricidad para sus 300 abonados del río Valcarce, en el lugar del Molino de Abajo, y del Burbia, donde contaba con tres unidades hidráulicas a las que había que añadir, además, una caldera auxiliar térmica. Se integró en Elsa en 1936. En Parandones, servida por el río Burbia, la central de El Pelgo se inauguró en 1930 (aunque se cita una anterior de 1925) con tres turbinas, siendo la más antigua de El Bierzo. Fue propiedad de Elsa y en los años 80 pasó a Unión Fenosa.
En Toral de los Vados fundó José Santín, sacerdote, Electrificación del Bierzo S.A. en 1920. Aunque tenía un solo grupo en el río Burbia, en el lugar de El Pelgo, llegó a suministrar luz a Cacabelos y Villafranca, además de a Toral de los Vados y Villadecanes. En 1933 fue comprada por Elsa, cuando contaba con 1.500 abonados. En esos años el precio del contador medio en kilovatios era de 40 céntimos al mes.